Increase Size Decrease Size Reset font to default
Justificación del proyecto PDF Imprimir E-mail

EL COLEGIO Y LA FAMILIA EN BUSCA DE UN MISMO OBJETIVO

El objetivo principal del proyecto es tender un puente entre la educación ambiental que aprenden nuestros hijos e hijas en el Centro Educativo y la que reciben en su entorno familiar, mediante la realización de diferentes talleres y actividades de educación ambiental, desarrolladas en las instalaciones del Colegio, en las que participarán todos los alumnos de Educación Primaria del Centro, junto a sus madres y padres.

Queremos que éste nuevo lugar de encuentro con la educación ambiental, sirva para que padres e hijos compartamos, a través de una misma experiencia educativa, una serie de valores y principios, estableciendo vínculos, complicidades y sobre todo compromisos, que repercutan en la adquisición de hábitos y conductas respetuosas con el medio ambiente que nos rodea.

Cuando todos los miembros de la familia comparten una misma visión de los problemas ambientales que se generan en el ámbito doméstico (ahorro energético, contaminación, reciclado, etc.), es mucho más fácil que los posibles malos hábitos ambientales, sean identificados y corregidos en las dos direcciones, es decir, de padres a hijos, pero también de hijos a padres.


La educación ambiental que reciben los escolares de nuestro Centro Educativo es muy adecuada y de gran calidad, sin embargo, consideramos que los conocimientos teóricos no son completamente interiorizados por los alumnos, impidiendo a los docentes alcanzar el gran objetivo de que perduren a lo largo de las sucesivas etapas educativas de los escolares, sobre todo en su adolescencia.

Consideramos que uno de los motivos por lo que la educación ambiental impartida en el Colegio no llega a consolidarse definitivamente en los comportamientos de nuestros hijos es debido a que, en la mayoría de los casos, las familias tenemos un concepto equivocado con respecto a la importancia de la educación ambiental en el Colegio, considerándola como una materia complementaria, es decir, de “menor” importancia que el resto de asignaturas. Todo lo cual redunda en una desmotivación por parte del menor que hará ya muy difícil que interiorice los conocimientos que el Colegio pretende inculcarle.


Otro factor que repercute muy negativamente en la educación ambiental de nuestros hijos es cuando encuentran respuestas distintas o incluso contradictorias, acerca de una misma cuestión ambiental. Nos referimos a la disparidad de criterios y valores ambientales que pueden coexistir dentro del ámbito familiar, los cuales, puede diferir en gran medida con la recibida en el colegio.

Desgraciadamente, en nuestra época de estudiantes no existía la educación ambiental reglada y transversal como se entiende hoy en día, por lo que nuestros conocimientos provienen, el la mayor parte de los casos, de diferentes fuentes (Informativos, Prensa, programas de TV, Películas, etc.) y de un compromiso cívico, totalmente autodidacta y guiado en muchos casos, por el simple sentido común.

Esta educación ambiental de los padres, a su vez, es interpretada en función los intereses particulares de cada familia; de su opinión política, de sus costumbres heredadas, del lugar en el que viven (urbano-rural), de la situación económica, etc., todo lo cual hace imposible que la comunidad escolar pueda mantener una unidad de criterio sobre todos y cada uno de los problemas medioambientales que nos afectan.

Pensamos que el lugar en el que verdaderamente pueden y deben poner valor la teoría aprendida en el colegio, es en su vida cotidiana, fuera del lugar donde la aprenden, es decir, en el entorno familiar.

Si tomamos como ejemplo el aprendizaje de las lenguas extranjeras, vemos que, cuando el estudiante utiliza realmente la lengua en un contexto cotidiano, no normalizado (en la calle y no en el aula), es cuando se realiza un aprendizaje vinculante. Cuando se “vive” el idioma es cuando realmente se aprende; cuando se estudia, simplemente se memorizan conceptos y significados.

La Educación Ambiental debe ser interiorizada por el alumno como un proceso vivido dentro de un contexto, no de una manera estanca o aislada del resto de los conocimientos adquiridos. Por todo ello creemos que éste proyecto debe contribuir a que la información entre e colegio y las familias fluya de una manera mucho más real e intensa, para que los padres podamos dar continuidad a la educación ambiental de nuestros hijos de una manera activa y coordinada con los docentes.

LAS MADRES Y PADRES DEBEMOS APRENDER A ENSEÑAR

Por otra parte, frente a la propuesta del Colegio de mostrar con argumentos y experiencias los beneficios de conocer y cuidar el medio ambiente, nos podemos encontrar con que en el ámbito familiar, estos mismos principios sean exigidos al hijo como una obligación, imponiendo su realización a través de órdenes (p.e.: tirar la basura, limpiar el jardín, etc.).

Esta metodología es totalmente contraproducente para educar en cualquier materia, pero sobre todo en la educación ambiental, ya que ésta se debe transmitir como una forma de entender la vida, que el menor debe aceptar voluntariamente de una manera natural, no como una imposición y mucho menos como un castigo.

NOSOTROS SOMOS EL EJEMPLO A SEGUIR PARA NUESTROS HIJOS

Instintivamente, los menores tienen en la figura paterna y materna el modelo a imitar. Es indudable que los hábitos y conductas en cualquier aspecto de la vida (alimentación, higiene, aficiones, etc.) se adquieren a través de la observación de lo que hacen las personas más capacitadas que están en su entorno, que en el caso de los menores son evidentemente su propia familia (padres, madres y hermanos mayores).

Por ello, aunque sea de una manera totalmente involuntaria o excepcional, una simple “mala acción” por parte del padre o la madre ante la presencia del menor (tirar una colilla por la ventanilla del coche, depositar basura en el contenedor equivocado, dejar un grifo goteando, etc., etc.) puede arruinar semanas de trabajo por parte de los docentes del colegio.

La participación de los padres debe ir mucho más allá que el simple desempeño de su papel de “consejero de buenas conductas” para convertirnos en unos auténticos ejemplos a seguir, guiándoles y siendo conscientes de que con nuestros actos podemos influir de una manera decisiva en la educación ambiental de nuestros hijos.

COMPARTIENDO EXPERIENCIAS EN FAMILIA

Consideramos que la educación ambiental compartida entre padres e hijos puede ser un motivo de refuerzo educativo para los menores y una ocasión extraordinaria para que los padres establezcan un nuevo vínculo afectivo con sus hijos.

Por todo ello, desde nuestra Asociación de Madres y Padres de Alumnos, consideramos que la realización de actividades educativas compartidas por toda la familia, como las que proponemos a través de éste proyecto educativo, contribuirán a desarrollar dentro del núcleo familiar un nuevo compromiso de respeto por los valores ambientales de nuestro hogar, nuestro barrio, nuestro colegio y nuestro Municipio.

 

 

Comentarios (0)add

busy
 

Novedades

Red Informatica Social y Ambiental 28 Abril 2010, 10.51
La Red Social RISA ya esta operativa y preparada para empeceis a disfrutar de esta estupenda herramienta informática. Nos hemos esmerado mucho en la fase de pruebas y control de seguridad de los registros y usuarios, y
Concursos 28 Abril 2010, 09.52
Ya tenéis publicada la información, bases y premios de los CONCURSOS de fotografía, redacción y dibujo. ATENCIÓN: 600 € en premios !!! MIEMBROS DEL JURADO   Foto de Paula Noriega Sánchez de 2º Curso del Col

Blogs recientes

Proyecto subvencionado por la Consejería de Medio Ambiente - Gobierno de CantabriaMarca comercial de NATURALEZA, EDUCACION y VIDA S.L.Iniciativa adherida a la Estrategia Cántabra de Educación AmbientalRed Informática Social y Ambiental